domingo, 1 de diciembre de 2013

X Rebirth

Perdido en el espacio
Con un gran legado a sus espaldas, la serie de simuladores espaciales X regresa tras varios años de espera y grandes promesas de por medio. Desgraciadamente, el resultado final no solo está lejos de lo esperado por cualquier fan de la serie; X Rebirth no es ni tan siquiera un buen videojuego.





X Rebirth
Juego tras juego, el equipo de Egosoft ha logrado ganarse el respeto de los aficionados gracias a su buen hacer con la serie de simuladores espaciales X. Una saga que más allá de ponernos a los mandos de una nave de combate con la que batallar y nada más, siempre ha destacado por darnos total libertad para crear nuestro propio imperio comercial con una profundidad jugable admirable. Así que, como tantos otros miles de jugadores, en 3DJuegos esperábamos ansiosos la llegada de X Rebirth.

Una suerte de renacimiento para esta ya veterana franquicia, con el que sus creadores esperaban atraer a un mayor público facilitando algo las cosas en determinados aspectos como la interfaz de usuario, a la par que mantenían intacta la enorme complejidad jugable que siempre la ha caracterizado. ¿El resultado final? Desastre mayúsculo. Así, sin más. Porque no hay otra forma de describir a este videojuego, que no solo sorprende muy negativamente por la ingente cantidad de bugs que presenta -algo por otro lado habitual en la serie-, sino también por su jugabilidad, ni de lejos a la altura de las expectativas.




Odisea espacial
Sobre el papel, X Rebirth mantiene todos los ingredientes que han convertido a esta serie de simuladores en uno de los grandes referentes en el mercado de los compatibles. En la práctica, por desgracia, lo nuevo de Egosoft hace aguas por todos lados, sin que parezca ni tan siquiera que el juego pueda remontar el vuelo como ha ocurrido en otras ocasiones con la publicación de parches y demás actualizaciones. Y es que en esta ocasión no sentimos que bajo esa densa capa de molestos bugs, o tras todos y cada uno de esos defectos jugables que nos han hecho tirarnos de los pelos, haya ni tan siquiera un buen videojuego que mejorar.

Lo que resulta todavía más frustrante, teniendo en cuenta que sus creadores lo tenían fácil para seguir mejorando más y más una fórmula de juego que ya en el pasado demostró funcionar muy bien. Pero en esta ocasión, con el noble fin de atraer a un público novato en esto de los simuladores espaciales, Egosoft ha optado por simplificar en demasía ciertos aspectos jugables, consiguiendo sin embargo el efecto contrario. Y es que ahora parece incluso más difícil todavía disfrutar de las bondades de este X Rebirth, que ya de primeras nos recibe con una interfaz de usuario de lo más discutible.

No resulta clara, ni funcional, y ni tan siquiera se ha adaptado como debería al combo teclado y ratón, o al uso de joysticks como toda la vida. Con el mando de Xbox 360 para PC como referente, o al menos esa es la sensación que transmite, se ha simplificado todo de tal manera, que nada resulta cómodo ni coherente con lo que se espera de un título de estas características en el que, recordamos, no solo basta con pilotar una nave espacial y punto; además hay que gestionar un gran imperio comercial a través de toda la galaxia. Y eso, ahora mismo, es un desastre.

X Rebirth
Más vistoso que nunca, este no es el regreso que esperábamos para la serie X. Tiene buenas ideas, pero la mayoría están muy mal ejecutadas.
Y lo es simple y llanamente porque nada funciona bien. No solo en lo que se refiere a los bugs, que merecen un capítulo aparte por impedir incluso que se puedan completar ciertas misiones, lo que ya de por sí resulta gravísimo. Además, en X Rebirth el desarrollo de la acción tampoco tiene el ritmo deseado, sus misiones se vuelven demasiado tediosas y rutinarias con prontitud, e incluso la gestión de nuestro imperio se ha tornado más engorrosa que nunca, no porque se hayan ampliado las opciones a nuestra disposición, que habría estado genial, sino porque se han incluido una serie de tareas relacionadas con la contratación y transporte –manual- de nuestros empleados, que lo único que consiguen es desesperar más que divertir.

Por no hablar tampoco del inefable sistema de menús y diálogos por el que se ha optado a la hora de gestionar todas estas acciones comerciales. Son liosos, innecesariamente enrevesados con tantas páginas por las que avanzar sin que te dejen ni tan siquiera volver a revisar las opciones anteriores… y feos, para qué negarlo. Pero hay algo todavía peor. Y es que ahora, como gran novedad en la serie, se nos permite atracar en las estaciones y grandes naves espaciales que dan vida a este universo de ficción, por las que nos moveremos con cierto grado de libertad, para acometer la mayoría de estas gestiones comerciales. ¿Cuál es el problema?
Analisis de http://www.3djuegos.com/juegos/analisis/11142/0/x-rebirth/

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